Una de las tendencias actuales en la tecnología del concreto es tener aditivos que refuercen la durabilidad de los edificios o cualquier tipo de infraestructura, con el fin de eliminar reparaciones y reemplazos que pueden tener un alto costo monetario.

En este afán de lograr mejores resultados, se ha creado en Estados Unidos la llamada  tecnología del concreto  inteligente.

La Dra. Deborah D.L. Chung, científica  de la Universidad Estatal de Nueva York  ubicada en la ciudad de Búfalo, creó  este nuevo tipo de concreto, que puede ser monitoreado para ver el estado de las estructuras.

El concreto está fortificado con fibra de carbono, que comprende entre un 0.2 y un 0.5 por ciento del volumen. Esto puede ayudar a detectar el estrés o la tensión en las estructuras de hormigón.

 Cómo funciona:

1) Se agrega una pequeña cantidad de fibra de carbono corta al concreto con un mezclador convencional, esto modifica la resistencia eléctrica del concreto en respuesta a la tensión o el estrés.

2) El contacto entre la fibra y la matriz de cemento se ve afectado cuando el concreto está estresado, lo que afecta el volumen de resistividad eléctrica del concreto.

3) Con esta técnica se detectan imperfecciones estructurales minúsculas antes de que se vuelvan sustanciales y es relativamente más económico que instalar sensores dentro del concreto.

Esta es una forma sencilla de garantizar estructuras duraderas, mientras se monitorean  a lo largo de la vida útil del concreto.

Información tomada del sitio Conexpoconagg.