La varilla corrugada es esencial en la construcción de obras civiles, residenciales, comerciales e industriales, debido a que es un material de refuerzo en la construcción con concreto.


 Su funcionamiento esencial es absorber los esfuerzos de tracción y torsión en la construcción.


También es uno de los materiales de construcción más flexibles del mercado, ya que su versatilidad ayuda para crear vigas, castillos, losas aligeradas, trabes, losas sólidas, postes de concreto, estribos,  así como piezas de mampostería y refuerzos.


Su funcionamiento esencial es absorber los esfuerzos de tracción y torsión en la construcción, además son fáciles de doblar y cortar para adaptarse a las medias y el diseño del inmueble en el que se usarán.


La fabricación de varilla está regida con la norma oficial mexicana NMX-C-407, la cual establece que este material se clasifica por su esfuerzo de fluencia nominal, en tres grados: Grado 30, Grado 42 y Grado 52.


La norma establece que el análisis de colada debe mostrar un contenido de fósforo en el acero que no exceda el 0.050 %, en masa. Asimismo establece que el contenido de fósforo en la varilla no debe exceder a 0.062 %, en masa.